
Dos Sucres: Tradición, innovación y sostenibilidad en la gastronomía cuencana
En una ciudad reconocida por su riqueza gastronómica y el respeto por sus ingredientes, Dos Sucres se ha consolidado como un referente de la cocina ecuatoriana contemporánea.
Ubicado en Roberto Crespo y Luis Moreno Mora, el restaurante abrió sus puertas en febrero de 2015 con apenas siete mesas. Desde entonces ha evolucionado, manteniéndose fiel a su esencia e incorporando nuevas técnicas culinarias.
Detrás de esta propuesta están Daniel Contreras y Sofía Serrano, dos cocineros y socios que han transformado Dos Sucres en un espacio donde la esencia de la tradición se reinventa con creatividad. Su pasión por la gastronomía se refleja en cada detalle. Va desde la selección de ingredientes hasta la innovación constante en la cocina. Así, Dos Sucres se consolidó como referente gastronómico en Cuenca y Ecuador.
Más allá de su crecimiento físico, Dos Sucres ha logrado consolidarse como un ícono gastronómico reconocido internacionalmente. Su enfoque en la sostenibilidad, la trazabilidad de los ingredientes y la innovación culinaria le ha valido un lugar en la prestigiosa lista “50 Best Discovery” y la selección “El Espíritu de Latinoamérica” de 50Best, una plataforma global que resalta a los restaurantes más influyentes del mundo por su impacto culinario, cultural y social.
Estos reconocimientos, otorgados por la organización detrás de The World’s 50 Best Restaurants, destacan la calidad del servicio, la creatividad en la cocina, pero también el compromiso con la comunidad y el desarrollo de productos únicos. Con cada plato, Dos Sucres reafirma su compromiso con la excelencia y con una cocina que honra los ingredientes ecuatorianos y su historia.
Una filosofía basada en la sostenibilidad y el comercio justo
El nombre Dos Sucres rinde homenaje a la antigua moneda ecuatoriana, evocando un tiempo en el que las compras en el mercado se hacían con apenas un sucre. Es una representación de la tradición y la modernidad, un concepto que se refleja en su enfoque culinario de confort food contemporáneo, donde los sabores de antaño se reinterpretan con una visión sostenible y de vanguardia.
El restaurante trabaja exclusivamente con productos ecuatorianos, priorizando ingredientes agroecológicos y de comercio justo. Su equipo de cocina se considera intermediario entre los productores y los comensales, buscando un equilibrio que beneficie a ambas partes y garantizando el respeto por cada insumo.
Un menú en constante evolución
Uno de los pilares de Dos Sucres es su compromiso con un menú rotativo y de temporada, adaptándose a la disponibilidad de productos locales. Cada platillo es el resultado de un cuidadoso proceso de creación, en el que se respeta la esencia del producto y se exploran nuevas técnicas para maximizar su potencial sin generar desperdicio.
Algunos de sus platos más representativos incluyen:
- Bisque de mariscos, una oda al sabor del Pacífico ecuatoriano, con camarones, pulpo y un toque de aguacate.
- Carnes maduradas y preparaciones de caza, que destacan la biodiversidad del país.
- Opciones vegetarianas innovadoras, con ingredientes que resaltan el potencial de la tierra ecuatoriana.
“Nosotros como cocineros somos solo intermediarios entre un productor y un cliente. Debemos entender las necesidades de ambas partes y ofrecer respuestas.” Daniel Contreras, Chef Co-propietario.
Reducción del desperdicio y optimización de ingredientes
Uno de los aspectos que distingue a Dos Sucres es su enfoque en la minimización del desperdicio alimentario. Cada ingrediente que llega al restaurante es utilizado en su totalidad, asegurando que desde las hojas de las zanahorias hasta los huesos de un animal tengan un propósito en la cocina.
Cada ingrediente en Dos Sucres es tratado con el máximo respeto, asegurando un uso integral de los productos, desde la raíz hasta las hojas, evitando el desperdicio y resaltando su máximo potencial en cada plato. Este mismo principio se aplica a los insumos de origen animal, donde se busca una utilización completa de cada producto cárnico, honrando su valor nutricional y cultural. Este compromiso con la sostenibilidad se extiende más allá de la cocina, fomentando el consumo responsable desde que abrieron sus puertas.
Su equipo asiste y promueve el mercadito de agricultores, que se lleva a cabo los martes y sábados de 8:00 a 10:00 AM, incentivando la compra directa a productores locales y fortaleciendo la economía circular. Todo esto se refleja en el ambiente del restaurante, un espacio que es una extensión de su filosofía, con un diseño cálido y acogedor donde la luz natural, la madera y el arte local invitan a los comensales a sumergirse en una experiencia sensorial auténtica y significativa.
La cocina abierta permite a los clientes observar el arte culinario en acción, destacando la transparencia y el compromiso del equipo.
El área de comedor, decorada con pinturas de artistas ecuatorianos, complementa la experiencia con un toque de identidad cultural.
El bar, con una selección de licores cuidadosamente curada, ofrece cócteles de autor que complementan la propuesta gastronómica.
Reducción del desperdicio y optimización de ingredientes
El reciente reconocimiento Cuenca Capital Culinaria en la categoría Sostenibilidad refuerza el impacto que Dos Sucres ha logrado dentro de la gastronomía ecuatoriana.
“Nos llena de orgullo que la ciudad se ha puesto de acuerdo para trabajar con un mismo fin: mejorar la experiencia del turista y del ciudadano, brindando mejores servicios que beneficien a todos a largo plazo.”, indica Daniel.
Este reconocimiento es un reflejo de la trazabilidad, el comercio justo y la constante innovación que han definido la trayectoria de Dos Sucres.
El equipo detrás de Dos Sucres ha demostrado que es posible hacer alta cocina sin perder de vista la identidad cultural y el impacto ambiental. Con un enfoque en la educación, la comunidad y el respeto por el producto, este restaurante se ha convertido en un modelo de gastronomía con propósito en Cuenca y el Ecuador.
Katherine Barros
Soy una apasionada de la comunicación y el marketing, con más de 10 años de experiencia en la creación de proyectos que combinan cultura y responsabilidad social. A lo largo de mi carrera, he dirigido un libro educativo y gestionado relaciones públicas para iniciativas culturales como el Festival Internacional de Música Académica Contemporánea y la revista Tasty Cuenca. Además, fundé un estudio enfocado en responsabilidad social, lo que refleja mi compromiso con el bienestar de la comunidad.
En mi rol actual como directora comercial de Buen Gusto Magazine, mi enfoque está en destacar la gastronomía, la cultura y el turismo de Ecuador, aplicando mi experiencia para crear conexiones valiosas y contar historias que resuenen con las personas. Mi enfoque no solo está en desarrollar estrategias, sino en promover el impacto positivo a través de la comunicación.
Soy una firme creyente en el aprendizaje continuo y en la creación de vínculos genuinos. Valoro profundamente el poder de compartir momentos especiales a través de la comida con amigos y familia, y ese espíritu de conexión lo reflejo en todo lo que hago, tanto en mi vida personal como profesional.
"A través de la comida, creamos recuerdos, transmitimos emociones y celebramos la unión."









