
Cuenca abrió el primer día del II Congreso Cervecero y de fermentos
La cerveza artesanal aún ocupa una fracción menor del mercado ecuatoriano, pero su crecimiento ya es visible. Actualmente concentra entre 1,5% y 2% de participación nacional, cuando hace pocos años apenas rondaba el 0,6%. Frente a ello, la cerveza industrial mantiene cerca del 95% del mercado, mientras que las marcas internacionales o importadas se ubican entre 5% y 8%. A la par, el entorno local suma alrededor de 800 emprendimientos registrados ante la Asociación Cervecera del Ecuador, una señal del dinamismo que vive el sector.
Dentro de ese escenario, Cuenca empieza a ocupar un lugar propio. La Universidad del Azuay fue sede del inicio del II Congreso Cervecero y de Fermentos, desarrollado junto a la IV Copa Cervecera del Austro, una jornada que reunió a estudiantes, productores, emprendedores y público interesado en una agenda centrada en formación técnica, tendencias de consumo y oportunidades para la industria.
El encuentro mostró una escena en expansión: nuevas marcas, consumidores más curiosos y una conversación cada vez más cercana entre gastronomía, turismo y producción independiente.
Técnica, oficio y nuevas rutas de consumo
La programación incluyó charlas sobre elaboración de cerveza desde cero, procesos de fermentación, análisis de estilos clásicos como las Stout y espacios de degustación guiada.
También se abordaron temas vinculados al aprovechamiento de recursos y nuevas formas de consumo, entre ellas la coctelería con cerveza, propuesta que empieza a abrirse paso dentro de bares y cartas especializadas.
Entre los asistentes predominó un público joven, estudiantes y personas interesadas en conocer una industria que gana atención en la ciudad.
Una copa con mirada regional
En paralelo, la Copa Cervecera del Austro avanzó con su proceso de evaluación técnica. Esta edición reunió a más de 20 jueces nacionales e internacionales, encargados de valorar las muestras participantes bajo estándares especializados.
Entre los países representados dentro del panel de jueces estuvieron Ecuador, México, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá y Uruguay, lo que aportó una mirada diversa sobre estilos, tendencias y calidad cervecera en la región.
Los jueces nacionales Carlos López y Jorge Peralta explicaron que este año se recibieron 346 muestras, cifra que confirma el crecimiento sostenido del certamen.
Según detallaron, la calificación se realiza mediante cata ciega, utilizando códigos internos para preservar la imparcialidad. Los parámetros considerados incluyen aroma, sabor, sensación en boca y retrogusto.
Técnica, oficio y nuevas rutas de consumo
La programación incluyó charlas sobre elaboración de cerveza desde cero, procesos de fermentación, análisis de estilos clásicos como las Stout y espacios de degustación guiada.
También se abordaron temas vinculados al aprovechamiento de recursos y nuevas formas de consumo, entre ellas la coctelería con cerveza, propuesta que empieza a abrirse paso dentro de bares y cartas especializadas.
Entre los asistentes predominó un público joven, estudiantes y personas interesadas en conocer una industria que gana atención en la ciudad.
Una copa con mirada regional
En paralelo, la Copa Cervecera del Austro avanzó con su proceso de evaluación técnica. Esta edición reunió a más de 20 jueces nacionales e internacionales, encargados de valorar las muestras participantes bajo estándares especializados.
Entre los países representados dentro del panel de jueces estuvieron Ecuador, México, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Panamá y Uruguay, lo que aportó una mirada diversa sobre estilos, tendencias y calidad cervecera en la región.
Los jueces nacionales Carlos López y Jorge Peralta explicaron que este año se recibieron 346 muestras, cifra que confirma el crecimiento sostenido del certamen.
Según detallaron, la calificación se realiza mediante cata ciega, utilizando códigos internos para preservar la imparcialidad. Los parámetros considerados incluyen aroma, sabor, sensación en boca y retrogusto.
Turismo y cerveza: una conversación sobre ciudad e identidad
Uno de los espacios de cierre de la jornada estuvo dedicado a la relación entre turismo y cerveza artesanal. El conversatorio reunió a Javier Ortiz, CEO de Buen Gusto Magazine; Benjamín Ordoñez, representante de AYA UMA; y Xavier Peñafiel, fundador de Cervimundo, quienes compartieron experiencias sobre el crecimiento del sector y su vínculo con la identidad local.
La conversación coincidió en una idea central: la cerveza artesanal dejó de ser únicamente una bebida para convertirse en parte de la experiencia urbana que hoy buscan visitantes y residentes.
Javier Ortiz describió el momento actual del movimiento cervecero local como una etapa dinámica, impulsada por nuevos proyectos, consumidores más curiosos y propuestas que dialogan con la gastronomía y la cultura cuencana.
“La cultura cervecera en Cuenca está efervescente. Hay movimiento, curiosidad y ganas de hacer las cosas bien.”
También sostuvo que el recuerdo del cliente empieza mucho antes del primer vaso servido, desde la atención inicial hasta el ambiente que ofrece cada espacio.
Desde AYA UMA, Benjamín Ordoñez habló sobre lo que hoy valora el consumidor al elegir un lugar: comodidad, buena música y una cerveza bien ejecutada. Para él, el producto debe estar acompañado por un entorno donde la gente quiera quedarse.
“Uno busca un ambiente cómodo y buena música, pero lo más importante es que la cerveza no tenga más problemas que uno”, añadió entre risas.
Por su parte, Xavier Peñafiel repasó la evolución del consumidor local y los desafíos de emprender en el sector a través de Cervimundo. Señaló que el público actual se muestra más abierto a probar estilos distintos, comparar propuestas y aprender sobre lo que consume.
“Hace unos años muchos pedían lo conocido. Hoy preguntan estilos, comparan marcas y quieren descubrir.”
También destacó que sostener un proyecto independiente exige constancia diaria, criterio comercial y estándares claros de calidad.
“El reto es sostener calidad, educar al cliente y seguir creyendo en el proyecto.”
La jornada dejó una señal clara sobre el presente de la cerveza artesanal en Cuenca: productores con mayor preparación técnica, consumidores más informados y emprendimientos que entienden que hoy competir implica ofrecer producto, servicio e identidad.
En paralelo, la ciudad empieza a reconocer en esta industria una oportunidad para fortalecer su oferta gastronómica, diversificar experiencias turísticas y abrir espacio a nuevos negocios construidos desde lo local.
La programación continuará con las siguientes fases de evaluación de la IV Copa Cervecera del Austro y la ceremonia de premiación está prevista para este sábado 25 de abril, desde las 19:30, en ROKU, donde se entregarán medallas y reconocimientos en categorías nacionales, internacionales, regionales y para productores caseros.
Además, la mejor cerveza de toda la competencia recibirá el trofeo principal del certamen: una pieza de 60 centímetros con forma de fermentador, diseñada para incorporar cada año el nombre de los ganadores, al estilo de las grandes copas deportivas.
Katherine Barros
Soy una apasionada de la comunicación y el marketing, con más de 10 años de experiencia en la creación de proyectos que combinan cultura y responsabilidad social. A lo largo de mi carrera, he dirigido un libro educativo y gestionado relaciones públicas para iniciativas culturales como el Festival Internacional de Música Académica Contemporánea y la revista Tasty Cuenca. Además, fundé un estudio enfocado en responsabilidad social, lo que refleja mi compromiso con el bienestar de la comunidad.
En mi rol actual como directora comercial de Buen Gusto Magazine, mi enfoque está en destacar la gastronomía, la cultura y el turismo de Ecuador, aplicando mi experiencia para crear conexiones valiosas y contar historias que resuenen con las personas. Mi enfoque no solo está en desarrollar estrategias, sino en promover el impacto positivo a través de la comunicación.
Soy una firme creyente en el aprendizaje continuo y en la creación de vínculos genuinos. Valoro profundamente el poder de compartir momentos especiales a través de la comida con amigos y familia, y ese espíritu de conexión lo reflejo en todo lo que hago, tanto en mi vida personal como profesional.
"A través de la comida, creamos recuerdos, transmitimos emociones y celebramos la unión."









